Durante este prox. Conamies tendremos la oportunidad de escuhar esta conferencia titulada: "Trabajando con o para jóvenes", lo que me hizo reflexionar acerca del tema... "¿Para qué servimos?"
Cuando Cristo te toma, empieza a trabajar con tu corazón. Podemos ser tan tercos para demorar días, semanas, meses o años... en mi caso fue menos que eso... Me llamó y reclutó en un solo día. Desde entonces no ha habido campamento, seminario, campaña, congreso, misión en la que haya tenido la oportunidad de servir que no haya tomado.
Pero hace poco el Señor me confrontó con la pregunta "¿Para qué lo haces?". "Pues, para que todo el mundo te conozca" -respondí.
"¿Para que lo haces?", volvió a insitir... "¿Para qué? Para cumplir con la "gran comisión" Señor, está en tu palabra... Eso es lo que tú quieres, no?" -Fue mi respuesta.
El silencio confirmó mis sospechas... Dios quería que pensara bien antes de contestar nuevamente. Así que eso hice.
Pensé, leí, medité...
Hacer mucho no significa presentar lo mejor, servir sin cesar no necesariamente e acerca más a Él porque aún necesito de la comunión, servir por servir no me hace más cristiana, no servir dentro de un ministerio no significa que no hago nada... fueron algunas de mis conclusiones, pero aún había ruido en el aire... aún debía escuchar la lección de mi Maestro.
En su libro devocional "My utmost for His Hightest" (Algo así como "Lo mejor de mi para su Alteza") Oswald Chambers toca este tema de una manera muy linda, en menos de una página, con 10 oraciones él logra llegar al centro de este asunto.
En Juan 4:7 leemos cuando Jesús le dijo a la samaritana: "Dame de beber"... y la reflexión de Chambers sugiere:
"¿Cuántos de nosotros estamos esperando que Jesús apague nuestra sed, (...)cuando deberíamos nosotros de vivir para satisfacerlo a él?". Y en esto mismo muchas veces se encuentra la falla. No debemos servir para hacer algo por él... El ya lo ha hecho todo!!!
"No somos enviados para pelear la batalla por Dios, sino que somos usados para pelear la batalla de Dios. Somos más devotos al servicio de Dios que a él mismo?"
Ahora entiendo lo que mi Padre, mi Salvador, mi Dios quería que yo entendiera: Le sirvo a él porque me amó antes que yo pudiera conocerle.